miércoles, 23 de octubre de 2013

martes, 15 de octubre de 2013

EL DECLAMADOR Y SU APORTE A LA VIGENCIA DE LA POESÍA


Hacia el año 1966 iniciamos una serie de grabaciones destinadas a difundir la poesía en la voz de los más destacados declamadores venezolanos. El primer disco (L.P.). titulado “Canto a la Madre en Diciembre”. Con las de voces de Noris Meléndez y Joel Hernández. En 1967 “A las Madres” con la entonces jovencísima actriz Rebeca González y en 1978 una “Muestra Poética” con el inolvidable LUIS EDGARDO RAMIREZ, al cual le rendimos un homenaje en la Casa del Escritor por su trayectoria artística. Este disco (L.P.), le hemos llevado a C.D. con el titulo de “Poetas Venezolanos” y está a la disponibilidad de los interesados.
En esta breve crónica queremos reconocer la actividad desplegada por los declamadores Pedro Sarlengo, Luís Edgardo Ramírez, Raúl Armundaray, Víctor Morillo, Balbino Blanco Sánchez, Oscar Martínez, Jesús Aranguren, Mariela Bello, quien grabó un disco (L.P.), titulado ¿Qué es la Paz? – 1966 -; Ligia San Román, Sergio Chapman, Ramón Sanabria, Luís Gerardo Tovar, Moisés Correa, Angélica Arenas, Gotman  Nalber y José Moreno, el cual nos ofrece un video con el poema “Princesita” de nuestra autoría, adquiriendo una gran motivación y belleza. Los interesados pueden verlo en youtube.

La mayoría de los citados han incursionados en el Teatro, Cine, Radio y T.V., como actores.

También recordamos a los poetas ANDRES ELOY BLANCO y ANIBAL NAZOA, así con mayúsculas, con transcendente obra poética, logrando un sitial en el corazón de su pueblo.

La calidad recitadora de ambos capto la atención de toda una generación y hoy está más vigente que ayer.

Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná, Edo. Sucre (1897 – 1955). Muere en México el día 21 de Mayo de 1955, víctima de un accidente automovilístico. (1)

Aquiles Nazoa nace en Caracas, Parroquia San Juan, el 17 de Mayo de 1920, en el sector El Guarataro. El pasado 25 de Abril se cumplieron 37 años de su desaparición física. También fallece en un accidente automovilístico.



(1) Notas

Del Prólogo a la obra “POESÍA” de Andrés Eloy Blanco, por Domingo Milianii. Fundación     Editorial El Perro y la Rana, Caracas, 2007.


Andrés Mata, poeta de moda y prestigio elevado en las dos dictaduras de Castro y Gómez, según Picón Salas, será el cronista que en refinada prosa modernista habría de reseñar el banquete ofrecido por Castro y Doña Zoila a los banqueros de Caracas en los días de la resistencia contra el bloqueo internacional sobre nuestra costas (1902). Recordemos que Mata, como director de El Universal, fue quien dio cabida inicial a los textos adolescentes de Andres Eloy.

Andrés Mata y Ezequiel Bufanda mantienen una lumbre romántica entremetida en el modernismo. Es lo que Picón Salas bautizó como “schubertismo” poético, una tendencia trovadoresca y declamatoria que fue común a toda América Latina. Las piezas prototípicas de la tendencia en Venezuela son Arias sentimetales de Andrés Mata y un meloso poema del doctor Ezequiel Bujanda, que comienza “no toques ese vals, cierra ese piano”. En realidad pocos interpretaban al piano el célebre vals “Sobre las olas” de Juventino Rosas”. Venía perforado en unos rollos de papel que hacían sonar los fuelles de ciertas pianolas muy comunes en las casas provincianas de clase media “pudiente”, donde también se escuchaba, gracias al procedimiento, los tangos “El choclo”, “Fume, compadre” y “La cumparsita”. La escritura se diseñaba con intención declamatoria para que solemnes voces masculinas exclamaran con Julio Flores: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!” o hicieran imaginar al auditorio conmovido las dos sombras largas del “Nocturno” de José Asunción Silva o más sencillamente aprobaran el examen final en la Escuela de Declamación de Caracas con algún poema de Emilio Carrere. “La sociedad” capitalina se veía agitada con las veladas literario – musicales donde terciaban escritores de “fama internacional” como el español Francisco Villaespesa, quien llegaba a estrenar patriotismo bolivariano muy bien remunerado. Andrés Eloy Blanco lo habría de parodiar en un seudónimo humorístico: “Francisco Villaguada”. Otro declamador visitante de gran éxito poético, político y económico en Venezuela, José Santos Chocano, proclamaba en los salones caraqueños “Walt Whitman tiene el Norte pero yo tengo el Sur” y en aquella competencia de apropiaciones de América hacia retumbar todo con los cascos de su poema “Los caballos de los conquistadores”, o leía en voz alta los lamentables versos de “El uvero de playa” para adular y agradecer las dádivas del general Juan Vicente Gómez”. Con más recato, los poetas recién estrenados prodigaban acrósticos y sonetos en los álbumes de las señoritas llorosas de los recitales. Ese hábito de velada literario – musical era común hasta los años de 1950 cuando Pedrito Sarlengo, Luís Edgardo Ramírez y otros impostaban la voz hasta volverla cavernosa y recitar en un programa radiofónico a las ocho o las diez de la noche los poemas de Luís Chamizo o Pablo Neruda, García Lorca en su infaltable casada infiel o Rosario Sansores y Alfonsina Storni, Ernesto Luís Rodríguez o León de Greiff, o en otro ámbito el joven Balbino Blanco Sánchez ponía a sonar en los aires de las ciudades provincianas los versos de Andrés Eloy Blanco, Ernesto Luis Rodríguez, Manuel Rodríguez Cárdenas, Héctor Guillermo Villalobos y Aquiles Nazoa. No es simple invención el que Aquiles Nazoa, en su elegía a Pedro Emilio Coll, imagine a Santa Cecilia asomada a su celestial balcón de música y en bienvenida al jovial maestro modernista, “pulsa al arpa el dulce vals de Juventino Rosas”. Declamatoria fue, pues, la entonación de la poesía venezolana prevanguardista, con honrosas excepciones. Entre ellas la escritura elegíaca, no la épica y la juglaresca de Andrés Eloy Blanco, la discreta reflexión de Fernando Paz Castillo y Rodolfo Moleiro, la excepcional y hermética prosa poético – simbolista de José Antonio Ramón Sucre. Aún así, casi ninguno escapó al desfile trovadoresco del Teatro Capitol, donde los escuchó un testigo presencial que luego evocaría aquel ambiente.

Bibliografía:
De Poesía.
Prólogo: Domingo Miliani.
Autor: Andrés Eloy Blanco.
Fundación Editorial elperroylarana
Año 2007.
pp. 34,35.


Año 1978: De izquierda a derecha el poeta Dionisio Aymará, Luis Edgardo Ramírez, Dra. Irma De Sola de Lovera, Primera mujer en ocupar la Presidencia de la Asociación de Escritores Venezolanos y Orlando Materán Alfonzo. En esa ocasión se bautizaron las obras “Aprendizaje de la Muerte” de Dionisio Aymará; “Un sentimiento de Urgencia” de Juan Martín Echeverría y “Ese Sol que me Asesina” de Orlando Materán Alfonzo. La oportunidad fue propicia para rendirle un merecido reconocimiento a Luís Edgardo Ramírez por su actividad artística y difusión de la poesía a través de más de sesenta grabaciones.


















PARA MAYOR INFORMACIÓN IR A LA PÁGINA WEB DEL POETA DIONISIO AYMARA

martes, 8 de octubre de 2013

REVISTA GALAXIA 71























LA MUERTE DE LA PRIMAVERA



Escuché en silencio
el canto doloroso de los pájaros azules.
Mi sangre
entristecida
de tanta muerte
golpeó mis sienes…
En el comienzo
de una primavera arrugada y dolorosa
una primavera
con las manos temblorosas
una gris y torpe
primavera envejecida.

Me pregunté sobre el color de la tarde
- No obtuve respuesta
Los árboles no estaban trajeados
con su acostumbrado festival de colores
La gente caminaba con los ojos silenciosos
y sus manos no ofrecían esperanzas
Entonces – dejé caer mis brazos –
y pensé – Comienza tal vez una última primavera
Mañana los árboles morirán!
De los ríos sólo, quedará el recuerdo y esa palabra
Primavera ¡ - Será borrada de nuestra historia!
Porque empiezo a creer
que el hombre es su propio asesino!


Enrique Meier E.

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BAJO EL SIGNO DE LA MUERTE


He andado
grabando mis huellas
en los portales
arrastrando
esta manera de vivir
con la espalda doblada
ante este mundo convulsionado

He dejado
en los cuchillos fraticidas
de los que afirman ser mis enemigos
el valor ancestral de mi pasado absurdo
para refugiarme
en la amplia sonrisa
bajo el signo de la muerte

Pasando
sobre cadáveres dispersos
enfrentándome a jaurías abominables
cuyas fauces destilan odios
voy despojándome
de esta investidura consuetudinaria
que me agobia desde que nací

Quise continuar
pero la escena ingenua de dos aves
alimentando a sus polluelos
en un estrecho nido
contuvo mis pasos
un hálito intermitente de esperanza
me detiene
   y aún incrédulo
   y ensimismado
            pienso
que todavía
el mundo puede salvarse

Héctor Rafael Gómez. Nació en Lara.
Venezuela. Ha publicado
2 poemarios. Es miembro del GEV.


De:      Revista GALAXIA 71.
           Año VII – (2ª etapa) Nº 1.
           Mes de Junio – Julio. Año 1977.
           pps. 12, 13.

TRÍPTICO Q - 21 PARALELO

NOCTURNO DE LA AUSENTE


Veo ahora tu rostro entre la lluvia
que cae sobre mis hombros
en aquella ciudad donde el helado viento
y el amor paseaban
por las calles oscuras.

Tu nombre suena junto a mi oído
al conjuro de tu sonrisa
turbadora como ciertas palabras
tuyas dichas de pronto.

El tiempo ha acumulado hojas muertas
sobre mi habitación junto a mis libros
y sin embargo cuanta sed todavía
cuanto deseo de contemplar tu imagen
otra vez.

Aún veo caer la lluvia sobre la hierba
dorada de tus ojos
Dónde tu corazón tu cabello nocturno?
Dónde tu voz tu rostro de nostalgia y asombro?


Dionisio Aymará.

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COMO TODOS


Un conjunto de máscaras
Rostros falsos
al levantarse en el almuerzo al acostarse
de lunes a domingo
en la ciudad o en la playa
igual que los otros. Como todos.
Un día se miró de repente al espejo
sin las máscaras
            y quedó detrás de un negro hueco
            de piel y huesos.


Enrique Meier.

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GUITARRA

Por esa música que oigo a veces
quiero abandonar el lecho
y dejar a la amante insatisfecha
mascullando maldiciones en voz baja.

Por esa música lejana,
cuerda oxidada,
brisa empinada entre barrotes,
pienso que debo levantar el brazo,
calzarme gruesas botas,
marchar a pie firme en pos de algo.

Por esa música herida
que escapa por boquetes de sombra
que burla a los guardianes nocturnos,
y salta en los tejados
desde los muros de los calabozos,
daría la paz y el miedo
que me lanzaron entre estos brazos,
escupiría uno a uno los besos,
golpearía con el talón
sobre el piso del apartamento
abriría la ventana de par en par,
encendería la luz y cantaría en voz alta,
a medianoche,
por esa música dulce
de prisionero guitarra.

Héctor Pedreañez Trejo.



Del:     Tríptico Q-21 PARALELO.
            Director: Dr. Pablo LE RIVEREND. NEWARK, N.J. 07104.
            Número 27.
            10 poetas venezolanos, contemporáneos.
            Selección ORLANDO MATERÁN ALFONZO.
            Junio de 1985.

lunes, 7 de octubre de 2013

POEMAS DE AMALIO B. GARCÍA (PARANÁ - ARGENTINA)

BARDO VENEZOLANO


Leyendo estoy sus versos que fascinan,
do grita las miserias de la vida;
esas horrendas luchas fraticidas
do urgente quiere ver que se terminan.

Bregando porque el hambre se suprima
y la PAZ a reinar vuelva en el mundo,
su voz hace sentir, ora iracundo
o también con dulzura al mundo arrima.

una palabra de esperanza cierta
de que lo malo se convierta
en la UNIDAD, que pide en su responso.

El vate que nos canta es caraqueño:
si usted quiere saber quien es su dueño,
es Don Orlando Materán Alfonso.

Amalio B. García
Paraná (Argentina)

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MI CASTILLO ENDEBLE



Forjé un castillo de ilusiones rosas,
como lo forja todo adolescente,
con cimiento de sueños, imponente,
y utópicas murallas candorosas.

Lo reforcé con torres portentosas
y en bastiones, almenas, fosa y puente,
esperé que la vida, realmente,
me avalara ficciones tan hermosas.

Vino después la prueba inevitable,
de la experiencia ruda, inexcusable,
para poner en su lugar las cosas.

y a ese castillo que con alma hiciere,
aquella dura realidad que hiere,
lo derribó sin lástima, en las fosas.


Amalio B. García.

Paraná (Argentina)

lunes, 23 de septiembre de 2013

POEMAS DE LIGIA CHAPMAN

Ligia Chapman

En el panorama literario nacional hace su aparición LIGIA CHAPMAN, cuyo poemario PLENILUNIO fulgura con luz propia. Los poemas de esta autora son diáfanos, estructuralemte sencillos y musicalmente expresivos; nos cautivan por su variedad y nos inducen a pensar muy seriamente en la profundidad de cada tema.

Caraqueña gentil, verbo hecho pasión, LIGIA CHAPMAN logra darse a conocer: Sus ojos y su voz son expresivos y cálidos y su presencia es un ensueño hecho realidad. Cuando canta o declama su acento hace vibrar las cuerdas más recónditas del corazón y del alma. Luego, a su conjuro renace la primavera. Estrella de la noche y rival de la luna, su sonrisa disipa las tinieblas y nos induce a visitar un mundo mágico donde su imagen reina soberana, con su guirnalda de azahar de la India, con su manto de tisú y con su traje de tul ilusión, fiel a su emblema de amor eterno y de paz universal.

Fernando Fuentes.


AÑORANZA


Todo el fulgor de ese oro
que a diario derrocha el sol,
toda esa lumbre de plata
que despilfarra la luna,
todo el brillo de esas joyas
que malgastan las estrellas,
no le bastan a mi anhelo
para olvidar tan siquiera,
un solo instante de ausencia,
de quien se fue para siempre
sin ocultar su dolor.

Lo nombro. A solas.
En mi silencio, en mi nostalgia;
y no alcanzo a comprender
cómo he logrado hasta ahora
sobrevivir sin su amor.

Tan solo alivia mi pena
la certeza de saber
que también él me recuerda
y comparte mi sufrir;
cuando a solas, en silencio,
con nostálgica pasión,
tampoco pueda explicar
cómo le ha sido posible
existir hasta el momento
sin disfrutar mi querer.

Y mientras cae la tarde,
y todo entre cielo y tierra
invoca el nombre de Dios;
al concluir mis plegarias,
para olvidar mi pesar,
sólo le pido al Creador
que haga feliz al ausente;
que le lleve con el aire
el jingle de mi reír
y que me traiga la brisa
el cascabel de su voz.


Ligia Chapman


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INSONDABLE



Sueñas ángel mío,
 

sueñas.
 
Dime vana sombra,
 
dime,
 
si oyes mis lamentos.
 
Si tu voz me nombra
 
cual si fueras un eco;
 
un dulce recuerdo.
 
Un rumor perdido
 
en la noche del tiempo.


Ligia Chapman

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LA NIÑA DEL CABELLO VERDE



Autosugestión, sueños, esperanza,
verde de tu cabello hasta lo absurdo.
Todo en ti evoca el mar;
Tus palabras, tus ojos, tu sonrisa,
tu afán de cabalgar los hipocampos
y deshojar la Rosa de los Vientos,
entre la tempestad, en la tormenta,
más allá de lo ignoto.
Yo apenas superviso del naufragio
y sueño con tu amor,
en otra latitud, bajo otro cielo,
sin brújula, sin ancla, sin amarras.
Absorto en la contemplación de los abismos
siderales, terrestres, oceánicos.
Reflexiono… pienso con el cerebro y con el alma.
¿El corazón? Es un reloj sin ritmo.
¡La Gaviota! Todavía persigo una gaviota.
Amanece de pronto sobre el mundo
y estoy solo de nuevo con tu imagen,
saturado de sal y de amargura.
Te recuerdo, al margen del dolor y la distancia.
Tu voz habla de cosas que no escucho,
que no quiero entender, que ya no existen.
Anochece de pronto sobre el mundo
Y el mar viene a decirme que no cante.
Enmudezco… toda la vida guardaré silencio.
Y tú, mi niña del cabello verde,
volverás a espolear los hipocampos,
sepultarás mis sueños en la arena,
y en holocausto, dejarán tus manos
una estrella de mar sobre mi tumba.



Sergio Chapman Petitt


PUBLICACION DE FRENTE DE AFIRMACION HISPANISTA

Hemos recibido estos ejemplares del Frente de Afirmación Hispanista:

Estos ejemplares: ANTOLOGIA DE LA POESIA ORAL - TRAUMATICA Y COSMICA DE JUAN RUIZ DE TORRES, SONETARIO ORAL TRAUMATICO, TANATICO Y LIRICO DE LORENZO SUAREZ CRESPO Y EL QUIJOTE LIBERAL Y OTROS PAPELES CERVANTINO (Int. de ANTONIO REY HAZAS) por Fredo Arias de la Canal.



































































Agradecemos su gentil envío...