miércoles, 29 de junio de 2011

MARIA VIRGINIA GONZALEZ: SUS PINTURAS Y POEMAS

“Nació en Valencia Edo. Carabobo. Pintora y escritora. Es egresada de la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena.” Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas. La más reciente en el museo sacro de Caracas donde obtuvo favorables comentarios en la prensa nacional.”

SUS PINTURAS


En sus pinturas se nos revela como una extraordinaria artista que lleva al lienzo rostros, dentro de una temática muy personal, donde advertimos sus trazos y colores muy bien distribuidos, creando un clima de verdadera expectación. La figura se mueve dentro de la realidad y lo onírico; la luz, el asombro y lo poético, yacen presente en cada lienzo. Imaginación y talento brotan de la inagotablemente fuente de la creadora de estos lienzos. Su tendencia es el fauvismo, nos dice, "Claro que a mi manera, ya que en mis mujeres, lo que predomina es el rostro y mis pigmentos son oscuros. Estoy trabajando mis obras con tiza, óleo, creyón, texturas, etc."  La pintora afirma: "Defino mi obra como una mezcla de mujeres donde tengo la influencia de Modiliari y Gaugin y la interpretación que yo le hago a mis obras o más bien lo que quiero expresar, en la lectura de mis pinturas; es soledad, melancolía, esperanzas, uniendo los pigmentos para dicho logro." El artista plástico Francisco Bulgallo ha seguido mi trayectoria y como crítico de arte: “Ha expresado su solidaridad con la temática de María Virginia González”. Por su parte, él también pintor venezolano Carlos Ochoa: “Ve en sus trabajos poesía”. La pintora nos dice: “que es cierto porque las mujeres somos poetas”, rearfimando su fe y su posición de defensa de la creatividad poética de la mujer en el mundo y Venezuela. La pintora nos advierte que no es “Retratista”, sino una apasionada por estos rostros de mujeres, pasión que compartimos por igual con ella, por su actividad de gran calidad, recordando una frase de Camus: “El arte no es un gozo solitario.” Y María Virginia González nos han brindado la oportunidad de conocer de cerca su labor plástica.

SUS POESIAS

SIN TITULO

Suplicio
cotidiano
que en pares
brotan
fuego en mi estomago
mis manos
nerviosas
expulsan
justicia ante ti
el humo de tu cigarro
acorta
mi respiración
llevame con un suspiro del azar
tu
verdad absoluta.



SIN TITULO


Fui
ermitaña de un pasado
exilio
soy presente inexplicables
de sucesos ya no inauditos

seré futuro
de la prohibición
del gas

declarado casi
inexistente.


En la libertad del verso fluye la obra poética de María Virginia González. Llena de ternura, amor, sueños, esperanzas. En fin de tantas circunstancias que rodean al poeta.

Como dice la poetisa venezolana GLADYS REVILLA, autora de numerosos libros: "Escribir poesía, es sentirse acompañado con el testimonio del lenguaje, es la entrañable comunicación del verbo, es mantener el juicio de la época."

martes, 7 de junio de 2011

POEMAS DE GRACIELA TORRES

CARTA A CESAR VALLEJO


Me hundo en tus abismos
Llanto horizontal de espera
Ante colmenas de ausencias
Tu rostro surge
Esculpido en voces de infinito y de andes
Tu nombre
Voz
Multitud
Y muchedumbre
Invitar conversar
Me acerco a tus siempres,
Tus jamases
Y tus nuncas
Perfil acantilado de montañas
Fatiga encerrada en mil tristezas
Inca inmóvil
Reclamante
Esculpido en espacios y abismos
Las piedras te reclaman
Anuncian tu llegada
Tu dolor también de piedra
Habla de sufridas presencias y palabras
En tu rostro y tus voces
Multitud de Atahualpas  nos reclaman
evocan tu  tierra taciturna
Esa de mundos
Eternidades y sollozos
Tus “golpes en la vida”
Tu “Trilce”
Tu “Rueda del Hambriento”
Tus Españas
Tu anunciada muerte escrita
 en piel de lluvia
Todo anuncia tu presencia
Esclavo de surcos, dolores y poemas
Columna de palabras y de tristes
Hoy resurges
frente a este pequeño espacio
 te confundes con mis horas
Y por eso
Tu perfil de acantilado
Agrede mis recónditas vocales
Descubro luz en el paisaje
Y rescato esta carta
Cesar Vallejo
Poeta del perfil  incaico
Moneda antigua
Tallada como nuestra raza
En metales de llantos  y de lodos
Me acerco hasta tus tristes
Tu eternidad de lunas hacia adentro
y en mi absurdo acontecer
Espero
El canto de la lluvia que te nombra
Desde el azul donde nos miras
Regresan las palabras
Asumimos tu inmemorial tristeza.
Y en este sitio nuestro de días tambaleantes
En las solemnes voces de la noche
Los árboles enlazan tu silencio
El relámpago yace dormido
En las rocas que señalas
Habito la más alta comarca
D  e los sueños
Allí permaneces
Rescatas lejanías
Miras hacia tus Andes
Piensas
Sonríes
Nos dices
Que estará haciendo esta hora
Mi andina y dulce Rita
De junco y capulí


RUTA A CESAR VALLEJO

 En frente este amanecer de árboles
Me acerco al manantial de tu recuerdo
A tu bosque de nuncas y jamases
Habita el eco de tu palabra luminosa
tu triste diciembre de tu enero interrogante
Tu dolor agresivo seco duro
Tu incauca mirada de cercanas lejanías
Busco tus pasos y en espera soledad los de tus tardes
Busco la permanencia con tu silencio solo
Tu lejanía sola
Tu sola orfandad de meridiano
En el siempre se pierden tus visjones
Al tiempo no sabe de tu huella
Te sigo
Siempre te sigo
Hoy lanzas tus voces hacia el mar
Hacia las playas
Hacia el Ande
Hacia aquel Perú distante
De fatigados presentes

GRACIELA TORRES

Estos poemas inéditos de la poetisa Graciela Torres,
vienen a engalanar nuestra sesión por tratarse: "De
una poesía en desvelo de redenciones liricas, rigurosa
en la palabra, sobria y estricta, como bien afirma la escritora
Pálmere Yarsa, en referencia a la actividad de la creadora,
asegurando: "Desecha verbalismo frondoso de otroras 
escuelas, la riquesa formal para incorporarnos a un mundo de
protestas en donde el índice radical del pensamiento es la
acusación de desamor y la indagación de la esperanza".

Plena de Humanidad y de empatía, esta mujer tiende con su
verbo un hilo de recia ternura el tránsido corazón de las criaturas
Por su parte Mélinton Salazar, señala: Graciela Torres es fiel a lo
que escribe, leal y solidaria con sus amigos, escritores y poetas.
Nació en Higuerote, cerca del mar Caribe, distante de Cabo Codera.
Gran parte de su pubertad y juventud la vivió en los Estados Unidos
de Norteamérica y por eso su lenguaje externo, está concebido allá
y pensando en el sur del Continente, en Caracas, su "ciudad absurda"
de múltiples contrastes. Pero ella, parada sobre sus hombros, ha
sabido soportar diversas "quemaduras" en la vida y he ahí su obra;
se mantiene firme a sus principios y no tiene más salida que la de sus
principios y no tiene más salida que la de su propio corazón, con el que
escribe y ama: desde un niño, como pediatra, hasta un anciano moribundo
que quiere vivir, sin olvidarse de sus familiares cercanos.

Sería largo enumerar lo que ha hecho Graciela Torres en su vida como
escritora y como médico, citar los galardones que ha recibido, las
organizaciones sociales a las cuales pertenece, los viajes que ha
realizado y, sobre todo, lo que vive y quiere.

Ama a su Venezuela: pero siente escapársele de las manos. Quemarada
es la fijación de ese amor; es el palpitar de su ser creador y el libro
de poemas que la coloca entre las más importantes escritoras de su
país. No ha sido fácil transcribir esto al público pero escrito está
y no hay retroceso posible cuando se quieren hacer las cosas. Además
diré, que cuando las obras cuesta realizarlas, es porque perdurarán.

sábado, 21 de mayo de 2011

POEMAS DE JUAN MARTIN ECHEVERRIA

ESCRITURA


Numerosos golpes bien encajados
uno que otro grito
y una rosa


unas ganas inmensas de explicarme
y un balance insatisfecho


lucidez
ternura
y una sagrada indignación me guían


todo


conforma necesariamente el poema

______________ . _________________________

POEMA QUE SE ACOMPAÑA


era un hombre
que vigilaba tanto a su sombra
que en las noches
se acostaba con ella
la abrazaba estrechamente
y no cerraba los ojos
en una mezcla de celos
y miedo a perderla


aunque fuera por un solo instante

______________ . __________________

POEMA EN SOLITARIO

un lugar triste
oscuro
sucio
miserable


que el amor volvía


terriblemente
bello


por un instante


____________ . _______________

POEMA HACIA ARRIBA Y HACIA ABAJO


mientras
tú gritas
cielo


yo
grito
tierra


en ese escenario
parecía irreal


un resumen de ternura y grito

*Del Libro: Balada para ternura y grito
Editorial Contemporánea. Colección poesía.
Año 1982.

martes, 3 de mayo de 2011

LA NIÑA DEL CABELLO VERDE

Autosugestión, sueños, esperanza,
verde de tu cabello hasta lo absurdo.
Todo en ti evoca el mar:
Tus palabras, tus ojos, tu sonrisa,
tu afán de cabalgar los hipocampos
y deshojar la Rosa de los Vientos,
entre la tempestad, en la tormenta,
más allá de los ignoto.
Yo apenas supervivo del naufragio
y sueño con tu amor,
en otra latitud, bajo otro cielo,
sin brújula, sin ancla, sin amarras.
Absorto en la contemplación de los abismos
siderales, terrestres, oceánicos.
Reflexiono... pienso con el cerebro y con el alma.
¿El corazón? Es un reloj sin ritmo.
¡La Gaviota! Todavía persigo una gaviota.
Amanece de pronto sobre el mundo
y estoy solo de nuevo con tu imagen,
saturado de sal y de amargura.
Te recuerdo, al margen del dolor y la distancia.
Tu voz habla de cosas que no escucho,
que no quiero entender, que ya no existen.
Anochece de pronto sobre el mundo
y el mar viene a decirme que no cante.
Enmudezco... toda la vida guardaré silencio.
Y tú, mi niña del cabello verde,
volverás a espolear los hipocampos,
sepultarás mis sueños en la arena,
y en holocausto, dejarán tus manos
una estrella de mar sobre mi tumba.

SERGIO CHAPMAN PETITT

EL ÁNGEL AZUL

Ese cielo. Este mar. Aquella noche.
El azul más allá de tus pupilas.
La expresión de tu boca indefinible.
Y el dolor infinito del recuerdo...
¿Ficción o realidad?
Una mirada. ¡Una mirada para mí no basta!
Y siento miedo al pronunciar tu nombre.
Yo abismé mi pasión en otros ojos.
Yo puse fuego mío en otras bocas.
Yo estuve prisionero en otros brazos.
Y ahora sólo tengo una tristeza
que se tiñe de azul cuando te amo.
Ängel Azul: ¿Por qué no me abandonas?
¿Por qué no desandar este camino
donde murió la fe sin dejar huellas?
Déjame perseguirte entre las brumas.
Déjame verte con mis ojos ciegos.
Déjame oír tu voz en el silencio.
Déjame acariciarte en la distancia.
Sin amor. Sin nostalgia. Sin deseo.
Rompamos para siempre las amarras,
las redes y los hilos transitorios
o eternos que nos unen.
Ofrenda tu pasión a quien no te ame.
O a quien te quiera como nadie quiso.
Pide al cielo y al mar nubes y espumas.
¡Ama, existe, vive, canta!
Y dile al tiempo que lo borre todo.
Todo el azul de tantas ilusiones.
¡No más azul! ¡No más azul celeste,
ni fluvia, ni marino, ni nocturno!
Sólo la luz...
Para borrar del tiempo tu imagen
y tu nombre.
Y mañana. Mañana. Tal vez nunca.
Cuando el rostro de Dios se haga visible.
Ángel Azul: Si vienes a buscarme,
encontraré un rescoldo en las cenizas
y encenderé la última esperanza.

SERGIO CHAPMAN PETITT

sábado, 26 de marzo de 2011

LUCIA DE LEON GARZA

AGITO LAS MANOScomo mariposas
en vuelo
multiforme
con infinito encanto
de retener tu sombra
que se ha perdido
entre tantos
obeliscos,
pupilas,
rostros deformes.

Los movimientos
se tornan
escalas,
crescendos,
todo inconcluso.

Agito las manos
no quiero
sentirlas vacías
necesito
amagar con ternura
la calidez de tu piel.


SEGUI LA HUELLA
de tus pasos,
tropecé
en el arrecife
y la sangre
tiñó la roca.

Me entristece
contemplar tu fatiga
en la escalada,
y veo que a mitad
de la montaña
retrocedes cabizbajo.

No seques
tus lágrimas
déjalas seguir
su cauce
hasta su alma.

En el recodo
del acantilado,
y al murmullo
de la marea baja
nos confesamos
los dos.


PERSIGO DE NOCHE
tu silueta
para sentir
la llama del recuerdo.

Tu voz,
apasionada y tierna:
la de tantas auroras,
aún endulza
mis horas muertas.

Mi lira,
enmudecida y triste,
llora el frío
de cinco inviernos
de mutilada soledad.

Moriré
cuando los cristales
prístinos del rocío
no puedan ya
calmar la ansiedad
en que mi alma vive.

LUCIA DE LEON GARZA
*Editorial Poesía Contemporánea
Nº11
Director: Orlando Materán Alfonzo

jueves, 17 de febrero de 2011

AMOR EN EL BOULEVARD

Quisiera ser la de antaño
para volver a empezar.
Quisiera ser la de entonces
para poder revivir
la emoción de aquel encuentro
en el viejo boulevard.
Él marcharba rumbo al norte,
ya andaba camino al sur
y al coincidir nuestras rutas.
el destino nos unió
con lazos de fantasía
y cadena de oropel.

Quisera ser la de antaño
para empezar otra vez,
para ver en el espejo
mi figura sin igual;
mi cabellera de bronce,
mis ojos marrón glasé
mi blanca piel azucena
y mis labios de coral.

Quisera ser la de antaño
para salir a pasear,
con mi boina escarlata
y mi pañuelo azafrán;
con mi bolso de gamuza
y mi cinturon de piel,
con mi vestido adornado
con flores de araguaney;
con mis zapatillas rojas
y mi manera de andar,
oyendo un radio portátl
para marcar el compás
de una orquesta de moda
con su ritmo tropical.

Quisiera ser la de antaño
para pasar junto a él,
para escuchar sus piropos
y el embrujo de su voz;
para saber que me sigue
en busca de mi querer,
y que retardo mis pasos
para conquistar su amor.

Quisera ser insensible
el fuego de la pasión
quisera no tener alma
para dejar de sentir
la nostalgia que me invade
cuando cruzo el boulevard;
y cuando al soñar despierta
anhelo volverlo a ver,
para buscar el refugio
de nuestro antiguo café;
y donde al igual que antes
tan cerca que estemos los dos
que confundan sus efluvios
la fragancia de su Yardley
y mi aroma de Chanel.

Ligia Chapman
*De su obra Plenilunio