sábado, 23 de noviembre de 2013

JUDITH VILLAMEDIANA Y RUBEN CANTILLO: LUZ Y COLOR DEL CARIBE


Adorna nuestro Portal las magníficas obras de los maestros Judith Villamediana y Rubén Cantillo. Artistas plásticos de larga trayectoria donde encontramos su propuesta muy personal en un realismo expresivo. Armonía, inspiración, sentido para el color y disciplina dibujística se conjugan en sus lienzos, donde la luz queda atrapada y emana un arco iris de colores caribeños, rindiendo tributo a la madre natura.

Estos pintores han realizado numerosas exposiciones recibiendo el reconocimiento de los críticos de arte y coleccionistas.













martes, 12 de noviembre de 2013

POEMAS COMO CANCIONES

CD. EN HOMENAJE A LA POETA CUBANA
CARILDAD OLIVER LABRA


















Hemos recibido el CD “Poemas como canciones” musicalizados por el compositor José María Alfada. En la ficha técnica y artística se nos informa de los que participaron en este proyecto – homenaje a Carildad Oliver Labra, quien en 1950 había recibido el Premio Nacional de Poesía en Cuba, con su obra “Al sur de mi garganta”, un poemario que ha sido calificado por la crítica “Como una manera de hacer no contaminada ni con modas y modos”.


Carildad Oliver Labra, obtuvo el Premio Nacional de Literatura, de Cuba, 1997 y Premio “José Vasconcelos”, 2002, que anualmente otorga el Frente de Afirmación Hispanista, A.C. que preside en México don Fredo Arias de la Canal.

El pasado 7 de Febrero fue condecorada con el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Humanísticas por la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.

Miguel Serrat Sierra, rector del centro, calificó a Carilda como la representación más genuina de la intelectualidad matancera, atributo sustentado en el contenido humanista de su obra que trasciende las fronteras de Hispanoamérica.

Esta excelente grabación y el cuadernillo anexo con los poemas incluidos en el mismo nos da una visión de la gran riqueza de esta poesía que llega a lo más recóndito con su gran lirismo.

Agradecemos a José María Alfada su misiva y el valioso obsequio que daremos a conocer entre los intelectuales de nuestro país.




















Listado de poemas del CD

  1. Lo digo porque lo siento
  2. Dicen
  3. Es necesario a veces
  4. Que plenitud me cerca
  5. Elegía por mi presencia
  6. Muchacho
  7. Tenemos casa
  8. Me desordeno
  9. La cita rota
  10. La mañana está de lluvia
  11. Que yo era una mentira de la luna
  12. Sombra seré que no dama
  13. Adiós
FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA


Poemas
CARILDA OLIVER LABRA
(Tomados del libro: “Error de magia”,
Selección y notas de Mayra Hernández,
Prólogo de Virgilio López Lemus. Letras Cubanas 2002).

Voz principal en las canciones 1, 4, 7, 8, 11.
MARTA DE LA ALDEA

Voz principal en las canciones 2, 3, 5, 6, 9, 10, 12, 13.
MÓNICA YEBRA

Multi instrumentista en todas las canciones, arreglista y producción musical.
ANTONIO TOLEDO

Técnico de sonido
ANTONIO DE PINTO
Compositor y productor general.
JOSÉ MARÍA ALFAYA

Diseño e ilustraciones
MAR BLANCO


Grabado en el estudio de Antonio de Pinto
entre el 24 de septiembre y el 12 de Octubre
de 2012.




















Lo digo porque lo siento

Lo digo porque lo siento,
porque lo siento lo digo:
tengo a Dios como testigo
y al cielo por aposento.

Esto que ven echa flor,
Esto que oyen es beso…
Lo juro aquí, lo confieso,
Se llama, se llama: amor.

Es una aguja perdida
en mitad del seno duro;
es un huracán, un muro,
una floresta encendida…

Es un vértigo que late
en una punta de estrella;
jardín que nos atropella
con su gracia y su combate.

Avanza como una herida,
como un látigo nos mueve.
Celeste pena… ¡se atreve
a terminarnos la vida!

Va de prisa. No se nota.
Tiene de pan y de tuna.
Lo mandan desde la luna.
Cabe entero en una gota.

Se vuelve melancolía,
se vuelve tristeza apenas.
Se parece a las arenas
de alguna playa vacía.

Amor, lúcido regalo,
leve susto misterioso:
eres algo tan hermoso
que hasta pudieras ser malo…

Amor: sagrada visita,
sueño que volando pasa:
¡no me abandones la casa
que en ella tenemos cita!


sábado, 9 de noviembre de 2013

POETISA ROSA MARGARITA GONZALEZ T. Reflexiones de mi vida. (1913 - 2007)


























Biografía.

Rosa Margarita González Trujillo. Nació en Maiquetía Departamento Vargas (ahora Estado Vargas) el 26 de septiembre de 1913. Estudió con las hermanas del San José de Tarbes, donde se graduó de bachiller. Su ilusión fue ser médico.

A la muerte prematura (37 años de su padre Manuel González Pérez, un acaudalado comerciante capitalino, su madre doña Carmen Margarita Trujillo de González (misia Carmen, como la llamaban sus allegados), decidió irse a vivir a Los Teques. Siguió estudiando, lo que se podía en la capital mirandina de principios del siglo XX.

Se graduó en los cursos de extensión universitaria de Administración de Personal. Trabajó más de cuarenta años en el Ministerio del Trabajo e INCRET. Recibió la condecoración Mérito al Trabajo en segunda y primera clase. Fue de las primeras en ser considerada empleada de carrera administrativa.

Aprendió a querer la naturaleza en una quinta ubicada en la calle Roscio de Los Teques de amplios jardines, árboles frutales y la inspiradora niebla de las madrugadas y los atardeceres. Luego la parte que heredó de su madre se la entregó a la Congregación del Divino Maestro, quienes regentan en Los Teques El Colegio Sagrado Corazón de Jesús, totalmente gratuito hasta el bachillerato, cosa que a ella le impresionó notablemente.

Cultiva el vicio de leer, hasta hoy, y así se forma autodidacta. Por eso dice que la lectura en sabiduría.

Hoy al cumplir sus 93 años, dice haber cumplido las metas de su vida. “Tener un hijo, sembrar un árbol y escribir un libro y esta es una prueba, ¡gracias a Dios!”.

Con un lenguaje nítido, espontáneo, exacto y una alternativa de formas narrativas, caracterizan los relatos que integran este poemario. Se trata de una escritura expresada en tonos nostálgicos, melancólicos complementados con cierta aprehensión de una leve esperanza que no logra captar en su precisa dimensión, en la que el lenguaje más que un medio de comunicación, es un instrumento sugerente de actos y situaciones internas. En su conjunto, el poemario presenta una doble posibilidad: la autora trata de elaborar narraciones alusivas a ciertos aspectos de su vida y simultáneamente quiere exteriorizar parte de su propia experiencia vital.



Busquedad

Que mañana tan triste de color diluido,
se esparce la amargura de los hombre
por la infatigable búsqueda de nombres
que mañana tan Fría de dolor y de olvido.

¿Hay otoño, invierno o silencio dormido?
trajinamos por la vida como errantes seres
y absorbemos de las almas sus amarguras
por no haber encontrado lo que han querido.

Perseguimos el misterio de lo desconocido,
en el enigmático porque de la existencia,
descubrir la causa de sufrir por haber nacido.

Y en el oblicuo laberinto del pensamiento,
trazamos el pro y el contra, y su resultado,
la ansiedad de lograr lo que no hemos comprendido.

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Canción de invierno

La brisa está expresando
con su retumbar lejano,
de tormentas de hielo
que ruge y que silba
desde el infinito
y en el cielo de limpidez
de un color zafiro
se escuchen arpegios
de un crudo invierno,
cantos celestiales
donde la bienvenida
a los seres que han muerto
y que el invierno se lleva.

Se escucha aletear
de las aves con frío
se queman los árboles,
se congelan las flores
y mustias se tornan;
su perfume se escapa
con la helada brisa
de este crudo invierno.
Las aves se escapan
en buscar de calor
de amor y de nido.

La naturaleza se siente
aterrada con la frialdad
que hoy la azota,
y mueren los seres de frío
las almas sienten congoja
con la helada tragedia
que al mundo cobija.

En el globo terrestre
el invierno está crudo
y muchas son las almas
que a otros mundos se han ido
y han quedado para siempre
en la eterna frialdad
de una dolorosa muerte.

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Canto al amor

Llegaste a mí,
como la brisa,
a través del follaje.

Con un lenguaje sutil,
en murmullo de fuente
y susurro de la brisa
entre el follaje.

Fina sorpresa
del destino:
Llegaste a mí
inesperadamente.

Y hoy, tu presencia
se hizo perenne
en mi existencia.

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Capricho

Tienes cual una rosa
toda su hermosura,
dientes de perlas
con su blancura.
Ojos que brillan
con luz de aurora,
voz armoniosa y soñadora.

Tú eres la dicha
tu la ternura,
tus labios grana
son la dulzura.

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Soneto a las flores

Son las flores un lindo pentagrama
con escala de colorido musical
que tiene vigencia universal,
con la presencia de sus ganas.

Al ambiente lo saturan de su aroma
Que se eleva al espacio sideral
formando una imagen virginal,
con su tul de la bruma que asoma.

De reflejos de sol, emerge la expresión,
de la escala musical de las flores
para ejecutar su canción de colores.

De su cáliz surge la armonía,
que embellece y despierta alegría,
en la primavera de amor de las flores.

II

Murmuraban silencio la sombra de una flor,
en la noctámbula oscuridad de la noche,
sin encontrar en el jardín un reproche,
por su presencia embriagante de olor.

Parpadeaban las estrellas con aire de dolor,
y la alegría de las flores era todo derroche,
ante la espectral quietud de la noche,
que esperaba de la mañana su albor.

Los jazmines se tejían en madeja de flor,
y la tierra esparcía sugerente olor,
al caer en gotas el llanto del rocío.
Entre las flores no existe envidia,
siempre bellas y fragantes inspirando amor,
y brindando al ambiente su perfume y color.

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Soneto al Amor

Suena en el espacio la dulce danza
que da armonía a las flores en la pradera,
y embriaga con su aroma de primavera
engalanada con su gama de la esperanza.

El misterio del amor su flecha lanza
sobre las bellas flores de enredadera
que son más hermosas en primavera
junto a su manto de la esperanza.

El amor es vida de primavera,
es una linda frase si es verdadera
que nos abre caminos con esperanza.

Sublime flechazo el amor nos lanza,
cuando en nosotros vibra la firmeza
y actuamos con sinceridad y entereza.




miércoles, 23 de octubre de 2013

POEMAS DE SERGIO CHAPMAN PETTIT (1923 – 2007)


El pasado día 2 de Agosto se cumplieron siete años del sentido fallecimiento del Profesor Sergio Alberto Chapman Pettit, quien se destacó como profesor de Historia del Arte en el Liceo “José María Vargas” de Maiquetía.

Poeta, dramaturgo, humorista, actor, periodista, pintor, humanista, nos dejó una importante obra que bien merece el enjundioso estudio de los críticos de arte y literatura.

Autor y director de varias obras de teatro, obtuvo en 1972, el primer Premio con su magnífica representación de “Una ciudad sin rostros”. Luego vendría otras piezas emblemáticas y representativas “Sombras del Ángel Negro”, “Fuego y Cenizas”, y la “Pupila del Monstruo” auspiciada por la Asociación de Escritores Jóvenes de Venezuela – 1966- en el Teatro del Ministerio de Sanidad, donde compartió honores con su esposa la actriz de teatro Ligia San Román; Alexis Escamez y otros actores.

Al registrar esta fecha luctuosa renovamos nuestra palabra de pésame a su esposa Profesora Ligia Chapman Salcedo, hermano e hijos, entre los cuales se encuentra el colega Sergio Chapman Salcedo.

Los poemas inéditos que damos a conocer a los lectores del portal nos fueron cedidos por su esposa Ligia Chapman Salcedo, autora de la obra en versos “Plenilunio”, que el entrañable amigo Sergio Chapman ilustro con su seudónimo de “Sacha”.


La poesía de Sergio Chapman es de una extraordinaria calidad donde se advierte la auténtica voz de un creador que expresa sus pensamientos en el verso libre, el soneto y la décima, con gran soltura y belleza.


AQUELARRE
HOMENAJE A BALBINO BLANCO SÁNCHEZ
POR: SERGIO CHAPMAN


                            En alpargatas, con sus bragas prietas
                            y el estómago unido al espinazo,
                            llegó a Caracas solo y sin maletas,
                            con un libro de versos bajo el brazo.

                            Se instituyó en juglar de los poetas
                            a quienes la reacción cerraba el paso,
                            trepó al Olimpo, vislumbró cien metas
                            y a Babalú le consagró el Parnaso.

                            A su conjuro, cuando el pueblo baila,
                            se transforma en bongó La Quinta Paila,
                            Luzbel degüella su mejor verraco.

                            Y al Trono Celestial pide reintegro,
                            mientras brama en la noche el Poden Negro

                            entre aguardiente, pólvora y tabaco.

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Atardecer
Por Sergio Chapman Petitt


“Aquí te amo.
Esto es un puerto”.


                               Con las últimas horas del ocaso
                               he signado tu nombre sobre el tiempo.

                               Ritual -definitivamente solo-,
                               acodado en la prora de mis sueños,
                               te contemplo.

                               Húmeda de ternura emerges del recuerdo;
                               envuelta en los fulgores de tu llama
                               inmortal,
                               navegas en mi alma,
                               siempre triste, callada, siempre, siempre...

                               Bitácora de angustia,
                               la noche mueve lejos su brújula de plata,
                               en los viejos uveros se desangra la tarde.

                               Lejos, lejos, desplegado el velamen,
                               emigran mis palabras cual furtivas gaviotas,
                               a tu encuentro, a tu mar quieto y grave,
                               a tu puerto remoto donde no llegan nunca,
                               nunca...

                               Ritual -definitivamente solo- canto.
                               Desata las amarras el ensueño y te amo
                               con la sed infinita de los náufragos.

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CANTO A LA ESCUELA DE ARTES PLÁSTICAS
POR: SERGIO CHAPMAN


                   Viejo cuartel trocado en academia.
                   Guerrero con licencia. Artista contumaz.
                   Inmueble peregrino donde a un tiempo residen,
                   el arte y la bohemia, en dulce conjunción.

                   ¡Escuela de Artes Plásticas!
                   Tú no tuviste nunca vocación militar.
                   Cómo te haría sufrir la disciplina,
                   allá en tus mocedades de cuartel…
                   El pesado vaivén de las botas iguales,
                   rimando monocordes siempre al mismo compás.
                   Y los fusiles. Y las bayonetas.
                   Y los luengos mostachos del viejo general.
                   Los chistes de la tropa, insulsa y sin gracejo.
                   El sueño en desbandada al resonar la diana.
                   El sueño siempre ausente al morirse la luz.

                   Ese no era tu sino.
                   Definitivamente, tu verdadera suerte,
                   era ser como estás.

                   Escuela de Artes Plásticas, recinto de leyenda.
                   Refugio del ensueño. Plaza del soñador.
                   Colmenar donde bulle el más curioso enjambre,
                   que nutre su vigilia de color y de luz.
                   Donde el tiempo remansa tibiamente las horas.
                   Donde todas las cosas se aroman de su nombre.
                   Donde ella existe en todo, como si fuera Dios.

                   Yo conozco el misterio de tus aulas inmensas,
                   en cuyos pizarrones el acaso escribió:
                   Coplas, versos, latines… y ocultó en un rincón,
                   dos nombres esbozados a impulsos del latido
                   de eventual emoción.
…/…
                  
                   Yo adiviné el anhelo de olvidados pinceles,
                   que en tus muros prolongan su fiebre de color:
                   Desnudas morbideces, cantos de caracolas,
                   tropel de potros briosos piafando bajo el sol.
                   Graves temas, trasunto de bíblicas leyendas.
                   Y el clamor proletario de redención social.

                   Yo estuve en tus jardines, borracho de recuerdos…
                   El grillo acribillaba el silencio letal.
                   Y mientras palpitaban friolentas las estrellas,
                   el alma, en tiempo ausente, calcando horas pasadas,
                   musitaba ternuras en tono de oración.

                   Triste rincón de sueño y poesía,
                   tú resumes mis ansias de manera integral,
                   en ti mi voz afinca las más hondas raíces,
                   para ofrecer al tiempo su fronda secular.

                   A ti asocio la imagen de mi mejor momento,
                   en ti llegó hasta el colmo la locura sin par,
                   de prestarte a esconder y abrazar con tus ramas,
                   un contrabando mío de música y licor…

                   Caserón tutelar, ¡Escuela de Artes!
                   Yo quisiera estrenar para cantarte,
                   de todas las palabras la palabra mejor,
                   que mi voz floreciera al tomarte en los labios,
                   que pudiera decirte, lo que no sé expresar:

                   Extraña paradoja, mueble inmueble cordial,
                   amigo trashumante que viajas de continuo,
                   consultando una brújula en cada corazón.

                   ¡ESCUELA DE ARTES PLÁSTICAS!
                   Viejo cuartel trocado en academia,
                   por la gracia de DIOS.

Caracas, Venezuela. Octubre de 1979.


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                       La Porfía
            Por Sergio Chapman

De frente al arpa, como buen llanero,
al propio Satanás reto en tu nombre,
haciéndole saber al mundo entero,
que han unido sus voces, Dios y hombre.

Mas, si me quedo solo y escotero
por culpa de la suerte, no te asombre
verme arrollar, con voluntad de acero,
a los cantores de mayor renombre.

Después iré a buscarte, llano adentro,
y al no lograr que vengas a mi encuentro,
mientras tu enojo al vendaval se acopla,

cual turupial de fuego, entre cenizas,
resumen de mis sueños vueltos trizas,

forjaré para ti la mejor copla.

DIARIO "LA PRENSA" - LAS PALMAS. GRAN CANARIAS




martes, 15 de octubre de 2013

EL DECLAMADOR Y SU APORTE A LA VIGENCIA DE LA POESÍA


Hacia el año 1966 iniciamos una serie de grabaciones destinadas a difundir la poesía en la voz de los más destacados declamadores venezolanos. El primer disco (L.P.). titulado “Canto a la Madre en Diciembre”. Con las de voces de Noris Meléndez y Joel Hernández. En 1967 “A las Madres” con la entonces jovencísima actriz Rebeca González y en 1978 una “Muestra Poética” con el inolvidable LUIS EDGARDO RAMIREZ, al cual le rendimos un homenaje en la Casa del Escritor por su trayectoria artística. Este disco (L.P.), le hemos llevado a C.D. con el titulo de “Poetas Venezolanos” y está a la disponibilidad de los interesados.
En esta breve crónica queremos reconocer la actividad desplegada por los declamadores Pedro Sarlengo, Luís Edgardo Ramírez, Raúl Armundaray, Víctor Morillo, Balbino Blanco Sánchez, Oscar Martínez, Jesús Aranguren, Mariela Bello, quien grabó un disco (L.P.), titulado ¿Qué es la Paz? – 1966 -; Ligia San Román, Sergio Chapman, Ramón Sanabria, Luís Gerardo Tovar, Moisés Correa, Angélica Arenas, Gotman  Nalber y José Moreno, el cual nos ofrece un video con el poema “Princesita” de nuestra autoría, adquiriendo una gran motivación y belleza. Los interesados pueden verlo en youtube.

La mayoría de los citados han incursionados en el Teatro, Cine, Radio y T.V., como actores.

También recordamos a los poetas ANDRES ELOY BLANCO y ANIBAL NAZOA, así con mayúsculas, con transcendente obra poética, logrando un sitial en el corazón de su pueblo.

La calidad recitadora de ambos capto la atención de toda una generación y hoy está más vigente que ayer.

Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná, Edo. Sucre (1897 – 1955). Muere en México el día 21 de Mayo de 1955, víctima de un accidente automovilístico. (1)

Aquiles Nazoa nace en Caracas, Parroquia San Juan, el 17 de Mayo de 1920, en el sector El Guarataro. El pasado 25 de Abril se cumplieron 37 años de su desaparición física. También fallece en un accidente automovilístico.



(1) Notas

Del Prólogo a la obra “POESÍA” de Andrés Eloy Blanco, por Domingo Milianii. Fundación     Editorial El Perro y la Rana, Caracas, 2007.


Andrés Mata, poeta de moda y prestigio elevado en las dos dictaduras de Castro y Gómez, según Picón Salas, será el cronista que en refinada prosa modernista habría de reseñar el banquete ofrecido por Castro y Doña Zoila a los banqueros de Caracas en los días de la resistencia contra el bloqueo internacional sobre nuestra costas (1902). Recordemos que Mata, como director de El Universal, fue quien dio cabida inicial a los textos adolescentes de Andres Eloy.

Andrés Mata y Ezequiel Bufanda mantienen una lumbre romántica entremetida en el modernismo. Es lo que Picón Salas bautizó como “schubertismo” poético, una tendencia trovadoresca y declamatoria que fue común a toda América Latina. Las piezas prototípicas de la tendencia en Venezuela son Arias sentimetales de Andrés Mata y un meloso poema del doctor Ezequiel Bujanda, que comienza “no toques ese vals, cierra ese piano”. En realidad pocos interpretaban al piano el célebre vals “Sobre las olas” de Juventino Rosas”. Venía perforado en unos rollos de papel que hacían sonar los fuelles de ciertas pianolas muy comunes en las casas provincianas de clase media “pudiente”, donde también se escuchaba, gracias al procedimiento, los tangos “El choclo”, “Fume, compadre” y “La cumparsita”. La escritura se diseñaba con intención declamatoria para que solemnes voces masculinas exclamaran con Julio Flores: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!” o hicieran imaginar al auditorio conmovido las dos sombras largas del “Nocturno” de José Asunción Silva o más sencillamente aprobaran el examen final en la Escuela de Declamación de Caracas con algún poema de Emilio Carrere. “La sociedad” capitalina se veía agitada con las veladas literario – musicales donde terciaban escritores de “fama internacional” como el español Francisco Villaespesa, quien llegaba a estrenar patriotismo bolivariano muy bien remunerado. Andrés Eloy Blanco lo habría de parodiar en un seudónimo humorístico: “Francisco Villaguada”. Otro declamador visitante de gran éxito poético, político y económico en Venezuela, José Santos Chocano, proclamaba en los salones caraqueños “Walt Whitman tiene el Norte pero yo tengo el Sur” y en aquella competencia de apropiaciones de América hacia retumbar todo con los cascos de su poema “Los caballos de los conquistadores”, o leía en voz alta los lamentables versos de “El uvero de playa” para adular y agradecer las dádivas del general Juan Vicente Gómez”. Con más recato, los poetas recién estrenados prodigaban acrósticos y sonetos en los álbumes de las señoritas llorosas de los recitales. Ese hábito de velada literario – musical era común hasta los años de 1950 cuando Pedrito Sarlengo, Luís Edgardo Ramírez y otros impostaban la voz hasta volverla cavernosa y recitar en un programa radiofónico a las ocho o las diez de la noche los poemas de Luís Chamizo o Pablo Neruda, García Lorca en su infaltable casada infiel o Rosario Sansores y Alfonsina Storni, Ernesto Luís Rodríguez o León de Greiff, o en otro ámbito el joven Balbino Blanco Sánchez ponía a sonar en los aires de las ciudades provincianas los versos de Andrés Eloy Blanco, Ernesto Luis Rodríguez, Manuel Rodríguez Cárdenas, Héctor Guillermo Villalobos y Aquiles Nazoa. No es simple invención el que Aquiles Nazoa, en su elegía a Pedro Emilio Coll, imagine a Santa Cecilia asomada a su celestial balcón de música y en bienvenida al jovial maestro modernista, “pulsa al arpa el dulce vals de Juventino Rosas”. Declamatoria fue, pues, la entonación de la poesía venezolana prevanguardista, con honrosas excepciones. Entre ellas la escritura elegíaca, no la épica y la juglaresca de Andrés Eloy Blanco, la discreta reflexión de Fernando Paz Castillo y Rodolfo Moleiro, la excepcional y hermética prosa poético – simbolista de José Antonio Ramón Sucre. Aún así, casi ninguno escapó al desfile trovadoresco del Teatro Capitol, donde los escuchó un testigo presencial que luego evocaría aquel ambiente.

Bibliografía:
De Poesía.
Prólogo: Domingo Miliani.
Autor: Andrés Eloy Blanco.
Fundación Editorial elperroylarana
Año 2007.
pp. 34,35.


Año 1978: De izquierda a derecha el poeta Dionisio Aymará, Luis Edgardo Ramírez, Dra. Irma De Sola de Lovera, Primera mujer en ocupar la Presidencia de la Asociación de Escritores Venezolanos y Orlando Materán Alfonzo. En esa ocasión se bautizaron las obras “Aprendizaje de la Muerte” de Dionisio Aymará; “Un sentimiento de Urgencia” de Juan Martín Echeverría y “Ese Sol que me Asesina” de Orlando Materán Alfonzo. La oportunidad fue propicia para rendirle un merecido reconocimiento a Luís Edgardo Ramírez por su actividad artística y difusión de la poesía a través de más de sesenta grabaciones.


















PARA MAYOR INFORMACIÓN IR A LA PÁGINA WEB DEL POETA DIONISIO AYMARA

martes, 8 de octubre de 2013

REVISTA GALAXIA 71























LA MUERTE DE LA PRIMAVERA



Escuché en silencio
el canto doloroso de los pájaros azules.
Mi sangre
entristecida
de tanta muerte
golpeó mis sienes…
En el comienzo
de una primavera arrugada y dolorosa
una primavera
con las manos temblorosas
una gris y torpe
primavera envejecida.

Me pregunté sobre el color de la tarde
- No obtuve respuesta
Los árboles no estaban trajeados
con su acostumbrado festival de colores
La gente caminaba con los ojos silenciosos
y sus manos no ofrecían esperanzas
Entonces – dejé caer mis brazos –
y pensé – Comienza tal vez una última primavera
Mañana los árboles morirán!
De los ríos sólo, quedará el recuerdo y esa palabra
Primavera ¡ - Será borrada de nuestra historia!
Porque empiezo a creer
que el hombre es su propio asesino!


Enrique Meier E.

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BAJO EL SIGNO DE LA MUERTE


He andado
grabando mis huellas
en los portales
arrastrando
esta manera de vivir
con la espalda doblada
ante este mundo convulsionado

He dejado
en los cuchillos fraticidas
de los que afirman ser mis enemigos
el valor ancestral de mi pasado absurdo
para refugiarme
en la amplia sonrisa
bajo el signo de la muerte

Pasando
sobre cadáveres dispersos
enfrentándome a jaurías abominables
cuyas fauces destilan odios
voy despojándome
de esta investidura consuetudinaria
que me agobia desde que nací

Quise continuar
pero la escena ingenua de dos aves
alimentando a sus polluelos
en un estrecho nido
contuvo mis pasos
un hálito intermitente de esperanza
me detiene
   y aún incrédulo
   y ensimismado
            pienso
que todavía
el mundo puede salvarse

Héctor Rafael Gómez. Nació en Lara.
Venezuela. Ha publicado
2 poemarios. Es miembro del GEV.


De:      Revista GALAXIA 71.
           Año VII – (2ª etapa) Nº 1.
           Mes de Junio – Julio. Año 1977.
           pps. 12, 13.