lunes, 9 de diciembre de 2019

POESIA DE ENRIQUE MEIER




HOMBRE 3,45 a . m .


En la noche callada...
En el silencio infinito de mi espíritu dormido...
En mi horizontalidad de brazos y piernas...
En el sueño angustioso... del hombre
En el vacío estomacal al sentir los ruidos [nocturnos...
En el punto muerto cuando cae el párpado...
En el espacio entre vida y muerte... ...
Soy
hombre...
En el beso pagado de la prostituta...
En las palabras lanzadas al amigo...
En la lágrima mensual por la mujer amada...
En el vómito de los viernes...
En la mano tendida al mendigo...
En la soledad de las tardes lluviosas
En el cementerio de cadáveres que caminan. .
..Soy
hombre...
En el mar de barcos peregrinos...
En la mirada del niño sin infancia...
En los ríos de mi sudor nervioso...
En los senos de la mujer sin hijos...
En el átomo derramado en Hiroshima...
En las huellas de mi sombra...
En el camino sin destino. .
..Soy
hombre...
Soy hombre en todos los rincones..
Cuando callo... grito... rio
Cuando me hablo en mi océano de imágenes...
Cuando mi cielo aparece estrellado...
Cuando mis venas estallan de alegría...
Cuando tus pechos rozan mis brazos...
Cuando aprisiono el instante entre mis dedos...
Cuando la muerte me persigue por las calles...
en este segundo
Soy hombre...
VIVO Y MUERO...
En el combate de todos los días...

Henrique Meier
Venezuela.

Tomado del Mini Libro "LIRICA HISPANA". del autor Orlando Materán. paginas 35 - 36. Caracas - Venezuela. Octubre de 1967.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

ORACIÓN POR VENEZUELA



BENDICE A VENEZUELA

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Tomado de Internet.


Juan Pablo II, desde la ventana del Cielo ¡Danos tu bendición! Bendice la iglesia que tú has amado, servido y guiado, empujándolo valientemente por los caminos del mundo para llevar a Jesucristo a todos y todos a Jesucristo. Bendice a los Jóvenes que has sido tu gran pasión. Haz que vuelva a soñar que vuelva a mirar alto para encontrar la luz que ilumina los caminos de tu vida, de aquí abajo.

¡Bendice a las familias, bendice cada familia! Advertiste el asalto de Satanás contra esta valiosa e indispensable chispa del Cielo que Dios ha encendido sobre la tierra. Juan Pablo. ¡Protege a la familia con tu oración!

Reza por el mundo entero que sigue afectado por las tensiones, las guerra y la injusticias. Tú has luchado contra la guerra, invocando el dialogo y sembrando el amor. Reza por nosotros para que estemos  incansable sembradores de luz.

Juan Pablo II, desde la ventana del Cielo, haz que Dios derrame su bendición sobre todos nosotros. Amén.


lunes, 2 de diciembre de 2019

COMENTARIO DE LIBRO




LA SERPIENTE Y LA FLOR
Isabel Dìez Serrano.






















“Querido Lector: Bajo palabra de honor –algo desgraciadamente muy devaluado en estos oscuros tiempos que corren-, puedo asegurarte que no es cualquier cosa el libro cuya lectura te dispones a emprender”, dice José Nicas Montoto, poeta y doctor en Filología, al comenzar el prólogo del libro “LA SERPIENTE Y LA FLOR”, de la poeta, promotora cultural, crítica literaria y antóloga Isabel Dìez Serrano, al que en el orden de aparición de sus libros corresponde el N° 33, cuya primera edición editara en Madrid HUERGA & FIERRO editores de Charo Fierro y Antonio J. Huerga, en el 2013 y que resultara finalista en el XXXII Certamen Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística 2012.

El libro se presenta con una portada de llamativo diseño por la suavidad de sus elementos, donde Emilio Rodríguez se luce con una alegoría que amalgama los dos motivos del título, la flor y la serpiente, logrado con una técnica envidiable. Este paratexto hace honor al contenido de la obra.

Quienes hemos venido leyendo a Isabel, nos encontramos de pronto con una variación de esquema estructural, y esto nos lleva a volver a mirar por el autor del libro, para tener la convicción de que sí, es Isabel, pero como buena creadora, nos presenta algo distinto, al menos en lo visual, no ya en la excelencia de la pluma que le conocemos.

Este nuevo libro hace gala de una libertad constructiva que impacta y atrapa, donde galanamente la autora se pasea del verso libre al consonantado, con expresiones casi aforísticas de pareados a los exquisitos sonetos a que nos tenía acostumbrados, pasando por las décimas y algunas solitarias cuartetas.

Todo en su poesía es armonía, todo es música interior que va uniéndose a los efectos que produce en el espíritu del lector, haciendo que el deleite sea la ópera prima de esta labor.

Debemos, por ello, repetir que la poeta Isabel Dìez Serrano ha puesto en nuestras manos una obra de exquisita factura y sostenida pureza poética.

Habernos detenido en lo que a primera vista nos impacta, debe tener su correlato y por ello es pertinente expresarnos en las razones que creemos entender, por las que Isabel vuelve reiteradamente a las imágenes de la serpiente, haciéndola responsable de que la flor vaya paulatinamente perdiendo su esplendor.

Algo o alguien está sufriendo y se trasluce en los versos del libro, por lo que nos arriesgamos a decir que la autora, valiéndose de excelentes herramientas metafóricas, nos da la noticia. Noticia que desde luego también nos hace ver su pesar. No es solamente un juego de palabras lo que tenemos a la vista.

Isabel recurre a estas imágenes, porque no puede dar nombres, pero no oculta que subyace una pena quizás con nacimiento en la bíblica manzana.

Hay en este canto lírico un mensaje cifrado que los lectores debemos descubrir, y solamente atinamos a darle la enhorabuena a la llegada de este libro y agradecer a su autora por el acuerdo de haberlo enviado.

Es sumamente conocido el camino recorrido en las letras hispanas por esta sevillana residente en Madrid. Le queremos y hacemos votos para que su voz no acalle y sigamos teniendo la fortuna de acceder a su producción artística.


Por Jerónimo Castillo.
Argentina.

viernes, 29 de noviembre de 2019

COMENTARIO DE LIBRO




LA GENTE DE JULY
Nadine Gordimer



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1981 no fue un año fácil para el país. Faltaban aun diez años para que Nadine Gordimer, la novelista sudafricana obtuviera el Premio Nobel, pero la realidad que estaba golpeando su país en esa inusual transición, la conmovía a diario, y desde su primera obra en el género, de corte usualmente autobiográfica como ella misma lo reconociera, enrolándose en la ancestral costumbre del escritor que se refiere al objeto que tiene más cerca, su propio yo y sus propias experiencias, ya poco o nada quedaba.

Ahora el entorno era el preponderante. La realidad había comenzado a superar la ficción. Sudáfrica estaba patas para arriba. Lo que había sido una ordenada transculturización de un sector europeo instalado en el cono sur del país africano, bajo el dominio de una mínima parte de la población, ahora era un desorden donde todas las estructuras de funcionamiento habían colapsado y quienes ocupaban la parte interna de las vallas instaladas para sostener una división que el mundo conoció con el bochornoso nombre de apartheid, las habían transpuesto y se encontraban dentro de los ghetos blancos que sus ocupantes estaban desalojando con el apresuramiento que era menester, ante las avalanchas de las hordas que ahora no tenían que oponer sus palos y piedras a las balas con que el anterior régimen los mantenía fuera de las zonas “civilizadas”, ya con fuerzas de represión propias o mercenarias contratadas de los países circundantes.

Gordimer había dado noticias de esta transición, haciendo hincapié en que muchos blancos nunca estuvieron de acuerdo con esta forma de trato con el pueblo africano, el que no solamente había sido avasallado en sus propiedades y dominios, sino que además su fuerza de trabajo fue aprovechada brutalmente en las posesiones mineras de los capitales blanco por retribuciones ínfimas que no permitieron su desarrollo como sociedad, y que ahora iba saliendo de una forma de vida para entrar a fuerza de sufrimiento, en otra.

En esta novela, “LA GENTE DE JULY”, la autora puntualiza una situación que determina que al trabajo en ocasiones se le catalogue como novela futurista, queriendo significar que el hecho, como tal, no ocurrió, pero que pudo haber ocurrido.

El sirviente de una familia de Johanesburgo, con quince años de trabajo al servicio de la misma, y proveniente de una aldea distante 600 kms. de allí, que había recibido siempre buen trato por parte de los blancos, ante la imposibilidad de que sus patrones, a quienes siempre llamó “amos”, pudieran abandonar el país, ya que muchas formas de hacerlo no había, estando los puertos tomados por el pueblo africano y habiendo sido derribados algunos aviones que volaban hacia Europa, les propone que viajen con él a su aldea y se refugien allí hasta que las cosas cambien y se pueda pensar en un retorno.

La idea es aceptada por el matrimonio blanco, y llevando sus tres hijos y el asilante, parten en un segundo vehículo existente en la heredad, de una conformación especial que escapaba a todas las clasificaciones conocidas. El viaje que debió durar un día, se hizo en tres para evitar las zonas militarizadas y las constantes requisas de los controles.
A partir del momento en que la familia es instalada en una precaria vivienda de la que se desaloja a la madre de July, la autora, exhibiendo una brillante condición de observadora y dueña de una calidad narrativa de altísimo vuelo, va pintando situaciones, cambios en las relaciones de la pareja alojada, al igual que en la familia anfitriona, del resto de los moradores de la aldea, de la relación del antiguo sirviente que muestra facetas de un dominio propio de morador y cabeza del conjunto grupal.

Es tan minucioso el relato de las situaciones pintadas por Gordimer, que lo ficcional pasa a un segundo plano y el lector acepta la creencia de estar ante una realidad que por su crudeza no ha conocido, pero que entiende como posible.

Es un tanto difícil imaginar un final a medida que la lectura transcurre, pero la autora logra entregarnos una obra que nos anima a decir, no debe dejar de leerse.


Por Jerónimo Castillo.
Argentina.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

EL CARIBE; EN EL ALUCINANTE PAISAJISMO DEL PINTOR CUBANO RUBEN CANTILLO





El maestro Rubén Cantillo muestra sus originales obras en el Salón de Arte del Colegio de Abogados, con sede en El Paraíso. 


Por Orlando Materán.


Paisajismo del Pintor Cubano, Rubén Cantillo. Residenciado en Venezuela desde 1990. En estas Obras, octubre - noviembre 2019. Plasma una parte del Paisajismo en el que refleja sus vivencias infantiles y recuerdos del "Macizo Guayanés"; en dónde La Costa Caribeña, La Serranía y arroyuelos se funden en una mezcla pictórica entre el Impresionismo - Realismo-Figurativo, y el Iluminismo convergen. Su Obra Pictórica es conocida en Galerías y Salones de Venezuela y El Mundo; aunque su trayectoria es más reconocida como Profesor en varias disciplinas de “Las Ciencias Humanísticas”.

En Venezuela basta con decir que fue El Profesor Principal de la "Escuela de Animadores Culturales Comunitarios” en la gestión del ministro de la cultura maestro José Antonio Abreu, y de la Dra. Judith Villamediana, directora de Desarrollo Regional del Conac y también del "Programa de Formación Integral Juvenil ", auspiciado por El Banco Interamericano de Desarrollo.  En lo personal he compartido varios escenarios con El Profesor, Gerente, Historiador y Pintor Rubén Cantillo.

En esta oportunidad cobra vigencia la frase de José 
Martí,"...dígase amigo y se ha dicho todo...".





































Serie Paisajismo. Acrílico/Tela. Autor:  Rubén Cantillo 2019.

lunes, 25 de noviembre de 2019

VALORES DE LAS LETRAS VENEZOLANAS




JOSE GIL FORTOUL


José Gil Fortoul




Nació en Barquisimeto (Edo. Lara) el 25 de noviembre de 

1861


Murió en Caracas el 15 de junio de 1943



José Gil Fortoul
Ilustración realizada por Francisco Maduro.

José Gil Fortoul desempeñó diversas funciones como 

abogado, escritor, sociólogo e historiador, destacando 

además por su defensa y justificación del régimen de Juan 

Vicente Gómez, actividad que compartió con personajes 

como César Zumeta, Pedro Manuel Arcaya y Laureano 

Vallenilla Lanz. Fueron sus padres José Espíritu Santo Gil 

(conocido también como el Pelón Gil) y Adelaida Fortoul 

Sánchez. Recién nacido fue llevado por sus padres a la 

ciudad del Tocuyo, donde transcurrió su infancia y 

adolescencia. En dicha ciudad cursó estudios en el colegio 

La Concordia, el cual era dirigido por el profesor Egidio 

Montesinos.


Prolífico escritor y diplomático

En este instituto obtuvo el 2 de julio de 1880, el título de 

bachiller en filosofía. Luego de esto viajó a Caracas para 

realizar estudios de derecho en la Universidad Central de 

Venezuela donde recibió el doctorado en ciencias políticas 

en 1885. Durante el tiempo que estudió derecho, Gil Fortoul 

asistió bajo la dirección de Adolfo Ernst a clases de historia 

natural y colaboró con el diario La Opinión en cuyas 

columnas sostuvo polémicas ideológicas con algunos 

compañeros de juventud y con autoridades eclesiásticas, 

en especial con el entonces presbítero Juan Bautista 

Castro. Debido a la formación que recibió durante esos 

años, por sus opiniones y escritos fue desde entonces 

identificado como uno de los principales voceros del 

positivismo en Venezuela.


En 1886 fue nombrado cónsul de Venezuela en Burdeos 

(Francia), dando con esto inicio su primera estadía en 

Europa, la cual duró 10 años(1886-1896). La primera etapa 

de ese tiempo europeo de Gil Fortoul transcurrió en 

Burdeos y luego en Hamburgo hasta 1890. Por este tiempo 

publicó "Recuerdos de París (1887)" y "Filosofía 

Constitucional (1890)". Entre 1890 y 1892 se desempeñó 

como Cónsul de Venezuela en Liverpool, publicando en ese 

período los libros "Filosofía penal" y "El Humo de mi pipa", 

e inició su colaboración con El Cojo ilustrado. En 1892 pasó 

a París como secretario de la Legación venezolana. Publicó 

un trabajo sobre La esgrima moderna, así como su primera 

novela "¿Idilio?". Dos años después se ocupó, como 

encargado de negocios en Berna, de la representación 

venezolana en Suiza y comienza la publicación de sus 

"Cartas a Pascual". Los años de 1897 y 1898 lo encuentran 

en Caracas. Durante este tiempo escribió en El Cojo Ilustrado y en El Pregonero y dictó conferencias en la Universidad Central de Venezuela sobre temas sociológicos y antropológicos. El 30 de noviembre de 1898, el Gobierno Nacional, por decreto del presidente Ignacio Andrade, le encargó la preparación de una historia de Venezuela destinada a conmemorar el paso del siglo XIX al XX. Gil Fortoul comenzó a desarrollar su texto en Venezuela, pero al poco tiempo decidió trasladarse al exterior para trabajar con más comodidad.

En 1900 regresó a la vida diplomática, primero como cónsul en Trinidad (1900), luego como representante de Venezuela en la Segunda Conferencia Internacional Panamericana de México (1901) y después a Europa, donde ejerció cargos consulares en Liverpool y París (1902-1905). En 1906 cuando se encontraba en Berlín como encargado de negocios, finalizó el primer tomo de su "Historia Constitucional de Venezuela". En 1907, mientras participó en la Segunda Conferencia de la Paz en La Haya, recibió la orden del presidente Cipriano Castro de retirarse de dicho evento junto con el resto de la delegación venezolana. El motivo de dicha decisión por parte de Castro, se debía a que éste se oponía a una proposición de la delegación norteamericana relativa al cobro de deudas y reclamaciones por parte de súbditos de un Estado con otro Estado. Por su parte Gil Fortoul en su rol diplomático, intentó convencer a Castro que abandonar la conferencia sería un error, lo que fue interpretado por la prensa caraqueña como una "insubordinación" a las órdenes del presidente, lo que derivó en que, a su regreso a Berlín, a fines de 1908, fuera destituido. Caído en desgracia ante Cipriano Castro, Gil Fortoul planeó viajar a Argentina para dedicarse a actividades culturales, no obstante, el Gobierno de Juan Vicente Gómez surgido a raíz del golpe de Estado del diciembre de 1908, lo reintegró al cargo de ministro plenipotenciario en Berlín. En 1909 publicó el segundo tomo de su "Historia Constitucional" y preparó su regreso a Venezuela que ocurrió en 1910.
Magistrado y presidente interino

A su regreso a Venezuela, Gil Fortoul se incorporó al 

Congreso Nacional como senador (1910-1911 y 1914-1916), 

destacando además por desarrollar iniciativas destinadas a 

la reformación de la legislación civil sobre los derechos de 

la mujer y el niño, la modificación del régimen matrimonial, la adopción con normas para la emisión de cédulas hipotecarias y para la regulación de los contratos de trabajo. En 1913 Gil Fortoul se encargó de la presidencia de la República, debido a que la Constitución vigente, establecía que al separarse de su cargo el presidente de la República, Juan Vicente Gómez, por estar al frente del Ejército Nacional con motivo de una supuesta invasión de fuerzas castristas, le correspondía al presidente del Consejo de Gobierno, cargo que entonces desempeñaba Gil Fortoul, ejercer la primera magistratura. Miembro fundador de la Academia de Ciencias Políticas (1915), presidente de la Sociedad de Derecho Internacional (1915), Gil Fortoul representó a Venezuela como plenipotenciario ante el Consejo Federal Suizo, en la tramitación del laudo que debía resolver el problema limítrofe pendiente entre Venezuela y Colombia (1916-1924). En esta negociación Gil Fortoul expuso la tesis de obtener un arreglo de la frontera en la Guajira que diera a Venezuela el control total del golfo de Venezuela, a cambio de permitirle a Colombia la libre navegación por los ríos venezolanos, proposición que sin embargo no fue aceptada por la Cancillería venezolana. De nuevo en nuestro país, fue elegido individuo de número de la Academia Nacional de la Historia. En 1931 fue nombrado director de El Nuevo Diario y en 1933, fue enviado a México, como ministro plenipotenciario para la reanudación de las relaciones diplomáticas, interrumpidas desde 1923. Falleció en 1943, cuando preparaba el tercer tomo de su "Historia Constitucional de Venezuela".



Fuentes: https://www.venezuelatuya.com/biografias/jose_gil_fortul.htm