viernes, 14 de junio de 2019

TRES POETAS BAJO LA LUPA DEL CRITICO FREDO ARIAS DE LA CANAL



TRES POETAS BAJO LA LUPA DEL CRITICO FREDO ARIAS DE LA CANAL


  • Jose Angel Buesa
  • Guadalupe Trullen
  • Rafael Vilches Proenza


Las tres leyes propuestas por el acucioso investigador Fredo Arias de la Canal, que han sido aprobadas por los conocedores de la materia en todo el mundo. Una contribución de este hombre de letras que actualmente preside el Frente de Afirmación Hispanista, institución que está celebrando sus 50 años de fundada con una encomiable labor editorial. He aquí las tres leyes.


  • Los arquetipos que concibe el poeta durante sus sueños o estados de posesión proviene de su propio inconsciente o paleocórtex cerebral y se hacen conscientes al percibir, escribir o recordarlos.
  • Todo poeta es un ser que simboliza sus traumas orales con arquetipos pertenecientes al inconsciente colectivo, del cual su propio inconsciente es parte integrante.
  • Todo poeta concibe en mayor o menor grado arquetipos cósmicos: cuerpos celestes asociados principalmente a los símbolos: ojo, fuego y piedra y secundariamente a otros arquetipos de origen oral – traumático.


POEMAS DE JOSE ANGEL BUESA

Relato de la pesadilla

Querido Júng: enciende esa bujía,
espanta el cuervo y déjame contarte.

Mi tía Inés se mece en un sillón
—mi tía Inés, que en paz descanse.

Está en un cuarto estrecho,
oscuramente estrecho, y falta el aire.

No dice nada, pero sé que dice
que no debo marcharme.

Yo voy andando entre la muchedumbre,
y subo y bajo aceras en una larga calle.

Alguien me sigue. Hay charcos de agua sucia.
Alguien ya va a alcanzarme.

Pasa un largo cortejo con antorchas
y un pequeño ataúd goteando sangre.

Un silencioso viento de ceniza
envejece los árboles.

Y la mujer de la sortija negra
vuelve el rostro mirándome, mirándome.

Yo llevo una paloma entre las manos,
y abro las manos para que se escape.

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Nuevos cuartetos del transeúnte
(fragmento)

Víbora, araña, espina, hiena, lodo.
Y el hombre de ojos tristes inclina la cabeza,
porque, en vez de un Dios justo,
va descubriendo en todo
la crueldad despectiva de la Naturaleza.

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Oración al silencio
(fragmento)

Tú, en sus sucias covachas, ves a los criminales
retocar sus ganzúas y aguzar sus puñales,
y escuchas sus blasfemias en el reparto ruin
de las ensangrentadas monedas del botín;
y ves cómo dirimen entre sí sus rencillas,
encarnando angustiosas pesadillas,
entre chorros de sangre y brillo de cuchillas;
y los ves deslizarse por algún subterráneo, y
llevando una monstruosa floración bajo el cráneo
y efectuar, entre hedores que cortan el aliento,
la macabra faena del desenterramiento;
y adviertes cómo bufan y se erizan los gatos
cuando los roza el Ángel de los Asesinatos.

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Poema de la despedida

Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste. No sé si te quería
o tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho, no sé si te amé poco,
pero sí sé. que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidaré,
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.




POEMAS DE RAFAEL VILCHES PROENZA

Después que el habla

Con las palabras que ama mi padre
puedo cavar un silencio,
la soledad al margen de un discurso,
con la cabeza rebotando en las paredes
a la par del corazón.
El fue calma, muro,
yo, receptor de sombras, no vi la luz,
sí la espada haciendo círculos.
Con las palabras de mi padre
puedo escribir silencio,
no ver el parque, no decir luna,
ver los perros morder mi soledad despacio.
Habla a contraluz,
llora su mudez en un cuadrante,
ahí mueren sus antepasados,
ahora se degüellan en mi lengua
donde canta el silencio de mi padre.

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Desde abril de 2012


Las piedras con la furia del río pierden toda aspereza.
Amor, el tiempo tiene sus cuchillos,
sus tijeras para mutilarlo todo.
Yo sólo poseo la premura y el polvo de los días
para cruzar la noche.

De Café amargo (2014).

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Al pavor
tú me conjuras,
el cuerpo al alma aborrece,
miedo que en el pecho crece.
Espada en la carne juras.
Ya no hay ni perdón ni curas.
Adiós
hilo
luz
clamor,
ausencia, grito, temor,
disparo que me fulmina,
veré al odio que camina
donde se impone el dolor.

De Trazado en el polvo (2006).


POEMAS DE GUADALUPE TRULLEN


Tiempo

¿Eres sólo el sueño de un cósmico viaje
navegando un azul de eternidad,
sorteando muros de la inmensidad
perdido en los espejos del celaje

o un pájaro azul sin equipaje
con nuestra alma ceñida en soledad?
Sin revelarnos nunca la verdad
nos sume tu espiral en rudo ultraje.

Pequeños somos, seres terrenales
que tal vez en espacios siderales
conocerán la razón de su existir

o quizá tú no existes y una noria
transitamos eterna y sin memoria
rueda arcana de nacer y de morir.

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Crisol

Reminiscencias del Edén perdido
se proyectan en el aire polvoriento
y reflejan los átomos dorados
como chispas de sol en mis recuerdos.
Son de mi ser, la luminosa esencia
e invaden sin cesar mi pensamiento
cual partículas de luz aquí en mi vida
pues vive siempre en mí aunque esté muerto.
Sombra fiel que acompasa mi camino
de un crisol que fundió mi infierno y cielo
cuando en tiempo acerbo de cenizas
brillaban más que nunca mis luceros.



PORTADAS DE LOS LIBROS COMENTADOS


















































































































miércoles, 12 de junio de 2019

ESPECIAL A JOSE GREGORIO HERNÁNDEZ PRÓXIMA A SU BEATIFICACIÓN




¡SANTIDAD!

















Vida infinita…
inicia su santidad
Entrega, Vocación,
discípulo, al bien de los pobres.
Servicio a la Humanidad…
Sana con devoción, orar
para crecer el espíritu.
Alma cristalina
camina pausado
mirada de sabiduría.
JOSE GREGORIO
Una vida santa,
sacrificio, devoción inmensurable.
Lleno de Fe
Salvador de almas
Dios está con él.
Regresa a las calles
donde dejó su vida…
para irse al huerto soñado,
da luz y
misericordia
a su Patria…

Judith Villamediana
Venezuela

martes, 11 de junio de 2019

POETISA BEATRIZ MENDOZA SAGARZAZU



SU LIRA LA DEDICO A LOS NIÑOS.



















Foto tomado de internet


Beatriz Mendoza Sagarzazu (Valencia, Carabobo, 5 de abril de 1926-Caracas, 18 de junio de 2016) Fue una poeta y educadora venezolana miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua por el estado Carabobo.​ Su discurso de recepción se titula: Apuntes sobre poesía infantil venezolana del siglo XX.2​ Es una de las autoras representativas de la poesía infantil venezolana.


Biografía



Se graduó de maestra normalista en el Colegio Lourdes en su ciudad natal. En Caracas hizo cursos sobre higiene mental. Posteriormente, se desempeñó como profesora de artes plásticas y literatura. Contrajo matrimonio con el poeta Luis Pastori con quien engendró una hija en 1950, Neugim Beatriz quien también se dedicó a la docencia y a la psicología, y contrajo matrimonio con Teodoro Petkoff.

Colaboró en periódicos y revistas literarias como Ancla, Clima, El Carabobeño, Revista Nacional de Cultura, Tricolor, Más páginas para imaginar de la Fundación del Niño y Papel Literario de El Nacional.


Poesías


Cielo elemental (1948)
Viaje en un barco de papel (1956)
Al sexto día (1957)
Tarea de vacaciones (1977)
Concierto sin música (1964)
Esta sombra creciente (1992)
Pequeña elegía de febrero (1994)
Casi abecedario (1996)
Prosa
La muerte niña (1978)

Compilación

La infancia en la poesía venezolana (1983)


Premios

Premio José Rafael Pocaterra en poesía, Valencia, Edo. Carabobo (1964)
Premio Municipal de Poesía (1966).


_______________________


Porque me hieres con tu indiferencia
Palabra que te olvido.
Pero no hoy.
Esperare a mañana.


De casi abecedario (1996).


Fuentes:



Poesía tomado de la página web: 


lunes, 10 de junio de 2019

ARTES PLASTICAS




LEOPOLDO LA MADRIZ: 

Un artista plástico de gran valía.



“El artista que lleva su mensaje sincero hacia quien ha de admirarla muestra de su arte, la esencia de su espíritu vertida en el color y transformada en tema de la tierra distante o del rincón urbano que progresivamente va desapareciendo”

Pascual Venegas Filardo.




En este especial dedicado al Estado Carabobo destaca la labor plástica de LEOPOLDO LAMADRIZ, quien nace en 1925 en la Ciudad de Valencia.

Desde 1923 a 1925 estudiaba primaria en el Colegio Páez de Valencia y Arte Plásticas en Caracas. Realiza 38 individuales y asimismo participa en los más importantes salones de artes a lo largo y ancho de todo el país. Contiene lo más elogioso comentario de la prensa critico de artes y coleccionista tales como: Luis Augusto Núñez, Rafael M. Rosales, Rafael Lozano, Luis Augusto Alcay C; Pascual Vinegas Filardo, Enrique Groscors, (hijo), Felipe Herrera Vial, Luis Beltrán Guerrero, Héctor Colmenares Díaz, Rafael Loreto Loreto, Luis Guevara, Oscar Romero P, Doctor León Kock, Palmer Yarza, Pedro Traba y Luis Mujica entre otros.

A estos comentarios se asuma Rafael Ginarez, autor de la pequeña Enciclopedia de la Pintura Venezolana quien le rinde un homenaje al Leopoldo Lamadriz, volumen Que nos ha servido de soporte para la redacción del siguiente trabajo.



















Puente Morillo desde el Sur






















Motivo Nirgueño





















Cabriales en el Puente Morillo





















La Catedral - Nirgua





















Viaje Calle de Nirgua






















Cabriales Juguetón




























Flores


NOTA: Los interesados en esta Enciclopedia sobre LEOPOLDO LA MADRIZ, lo pueden adquirir  clickeando en esta dirección: https://articulo.mercadolibre.com.ve/MLV-539853631-leopoldo-la-madriz-enciclopedia-de-pintura-venezolana-_JM 

miércoles, 5 de junio de 2019

UNA IMPORTANTE ANTOLOGÍA




PERFILES DE LA JOVEN LITERATURA VENEZOLANA
de Max Efraín Pérez


Colección Ateneo de Los Teques. Nº 28. 1996.
¿Poesía bajo el cielo de Caracas?
Si despertara de su largo sueño el poeta que exaltó "Sus techos rojos, su blanca torre, sus azules lomas" habría eterna poesía, pero la Caracas de hoy a pesar de su vertiginoso crecimiento urbanístico, aún es tribuna libre para las inquietudes poéticas. Muchos escritores labran su fama, desde la mesa de redacción de un periódico o bajo cuatro paredes de cemento, escasamente ventilado o torpedeado por la contaminación, hasta conformar corrientes de boga. Del azar he escogido algunos nombres: Orlando Materán, editor y coordinador cultural en La Religión, sobre todo excelente amigo y poeta connotado. De él, transcribo un fragmento del poema a la Madre.

En cada rayo de luz
en cada canto de ave
en cada rosa que florece
ahí estás tú.

Jean Nouel escribió varios poemarios, de Algodón negro salen estos versos, un tanto transidos de angustia y dolor.

Una tarde cualquiera
un único amor perdurable
una pequeña y pobre patria
un amigo sincero y puro
una emocionante lágrima
y una muerte silenciosa

Marisol Marrero escribe Segmentos de memoria, un poemario

que resume una jornada lúcida, sombreada de angustia. En ese conjunto
de versos late un corazón golpeado por una alta dosis de inconformismo, pero Marisol se atrinchera en su pensar filosófico, por donde fluye su poesía como sustancia o raíz de su propia existencia.
Con razón. el desaparecido Ludorico Silva, poeta-filosófico decía "Sé exhibe a-sí misma como especie de mujer desnuda”. Oigamos su poesía:

Segmentos de memoria     / enraizados
en el éxtasis                         menoscabado
en el sofisma                        que es mi vida
con los a jazmín                  cocida en dedecilla
a la corriente

Graciela Torres en Poemas solares cuestiona y denuncia el
tiempo transcurrido desde su parapeto soleado, pero Graciela no decae ante las circunstancias adversas, sino abre senderos de luz sobre el horizonte convulso.

Yo traigo estas palabras
que vienen con la lluvia
denunciando rostros y silencios,
silencia el que mendiga
o el que pasa de largo
Silencia el que soborna
o el sobornado que recibe.

Pedro Luis Hernández (1949-1989). Apureño de sangre, pero anduvo por senderos que fluyen en su poesía. Autor de Gonfaloniero, un poemario que remata en canto social. El poeta conoció paisajes abrumados de sombra y se dispone a integrarse en la lucha, dice:

El Gonfaloniero aprieta contra su pecho
el estandarte. No va dejarse arrebatar
la bandera por esa comparsa de muecas estáticas.

La Universidad Central de 'Venezuela lo recuerda como profesor y poeta metafísico.

Así en Jorge Antonio Aguilar, aflora el sentimiento ecológico en su medular poema "Orinoco"

Señor continental río Orinoco
eres el padre que perdí en la vida
con mis hermanos los furtivos peces
qué sin querer van a parar al mar.
Señor continental río Orinoco
padre nuestro, corazón de fuego
tendido en la llanura cumbre
coqueteando para siempre al cielo

Cecilia Labrador, veterana folklorista de arrestos juveniles, en tono elegíaco y solidario evoca la tierra de Pablo Neruda.

“Allá en la cordillera chilena
se oye el lamento de la quena
En su gemido dolido / va pidiendo
libertad para su pueblo oprimido.

Un grito vertical que parece expeler la agonía del hombre, lo encontré 'en “Arrecifes de coral”, de Modesto Vargas..

Esparzan mis cenizas al aire
que las disfrute el viento
No discutan, obedezcan mis órdenes
envíen mil voces al mar
contemplen sus máscaras plateadas
decidan si les importa o no mi ausencia.

Es inútil comentar en pocas líneas tantos poemas y poetas. Sin embargo, "El hombre", de Ibar Varas, que viene como epílogo en la muestra poética de los poetas larenses, parece preocupar a todos.

El hombre puede ser un pájaro
un lampo sin fronteras.

Un silbador tratando de encantar al viento
légamo trigal o nervadura.
Hay hombres porcelana
que se quiebran en la amistad / más trágica
los hay como totales como robles,
también hombres bandera / hombres idea
Los hay alegres que deben tantos / al vino de Epicuro
y nunca logran pagarle
y los muriéndose / como el exilio
Por sobre todo / Yo creo que el hombre es una hoja
y sobre él escribe el tiempo sus memorias.

Pablo Mora y sus libros o Almacigos

La poesía de Pablo Mora es una suma de inquietudes del Taller Literario "Zaranda", un grupo de jóvenes escritores que hace vida literaria en San Cristóbal. Es también el despertar del pueblo andino que se aprecia de ser lumbrera del sentir venezolano trinchera en las luchas políticas y foro permanente en la retórica y las bellas letras. Pablo como amigo. Como poeta y como académico abarca un amplio dominio intelectual hecho para vencer las barreras despeinar los nubarrones e imponer su voz cantante, allá donde su presencia es inexcusable.

Con Pablo Mora tuve el alto privilegio de compartir un mismo salón del Hotel Prado Río, un auditorio exigente y una mañana fresca de ponencias, cuando el 1 Festival de la Poesía Venezolana abría el búcaro de su bello repertorio para mostrar potencialidad en el ámbito internacional y creo que fue tribuna democrática, porque alternó lo viejo y lo nuevo, la experiencia y la trivialidad lo profundo y lo sencillo: En aquel ambiente pleno de oradores y detractores bajo un cielo acogedor; Pablo acudilló la voz del escritor provinciano, a veces injustamente golpeado por irreverentes letrados .de metrópoli.

En Mérida, la ciudad de las nubes blancas, se realizó el Primer Festival de la Poesía Venezolana (1987), donde advertimos  una insurgencia juvenil y fueron las aulas universitarias, tribunas de honor para el feliz encuentro. Pude apreciar a viva luz, la poesía abierta de Ramón Palomares, el relato fantástico de Delia Bencomo, el pausado ritmo de Juan Pinto, la fluida cátedra de Lubio Cardozo y la mano fraterna de Jesús Serra. Me ocuparé de una joven escritora, María Luisa Lázaro, ampliamente conocida, quien en Poemas de agua (1985), respira un aire de profunda preocupación social.

Soy un pedazo del universo
que algunas veces se entusiasma
frente a las vitrinas
llenas de joyas, ropas, zapatos.
Soy un laberinto
que lleva un combustible
que poco a poco
va consumiendo la piel

De las tierras larenses nos queda un poemario, De esta manera (1987), que reúne a veinte cultores de la poesía. Cito algunos nombres: Jesús E. Barrios, Omar Villegas, Marsy Valera, Armando Mogollón, Juan Romano, Geramel Castellano, Ibar Varas, Carlos Angulo y otros. Inútil estudiar a todos porque son valores que irán abriéndose paulatinamente del ritmo de su trabajo constante. Un poeta de rica imaginación es Jorge Antonio Aguilar, quien escribe estos versos:

Señor continental río Orinoco

mis ojos tienen parte de tu agua

y en tu caudal mi corazón te llevas

haciendo más fuerte y sandunguero.

Señor continental río Orinoco

eres el padre que perdí en la vida



En el mismo equipo figura Cecilia Labrador, quien alterna música y poesía con igual dominio. Son suyos estos versos, inspirados por la tierra de Pablo Neruda.

Allá en la cordillera andina
se oye lejano el lamento
de la quena.
En su gemido dolido va pidiendo
libertad para su pueblo oprimido

En el Primer Encuentro de la Literatura Larense (1990) se destacaron otras voces inéditas o escasamente conocidas, como Yeo Cruz, Olga Marina Mendoza, Naudy Lucena y otros.

En Maracaibo, Nueva Esparta o Apure se van gestando otros valores, sin desligarse del solar nativo. No debo ocultar mi asombro viajero, cuando estando en San Cristóbal, compartí con los inquietos miembros de Zaranda: Antonio. Mora, Daniel Parada, Ana Rosa Angarita, Luz Marina Sarmiento, Douglas A. García, que hacen las delicias del pueblo andino con atrevidos versos y estupendas estampas narrativas. Del grupo forma parte Germán Pérez Chiriboga, cuya poesía luce elegancia y vigor juvenil.

Yo soy no cabe duda un soñador
a veces sueño
a ciento veinte pájaros por día